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La primera feria de arte contemporaneo de America Latina abrio sus puertas el viernes en Nueva York para ofrecer al mercado internacional lo mejor de la produccion artistica de la region.
"Nunca hubo en esta ciudad una concentracion de tan alta calidad de arte latinoamericano", explico a la AFP Alejandro Zaia, director de la feria 'Pinta', que permanecera abierta cinco dias en el barrio Chelsea de Manhattan. Esta integrada por 35 galerias de alto nivel especializadas en arte latinoamericano, 15 de ellas norteamericanas -de Miami, Nueva York o Chicago- y el resto de America Latina, sobre todo de Argentina, Brasil y Mexico.
Arte abstracto, concreto, neoconcreto, cinetico, conceptual y de otras corrientes artisticas integran la oferta, cuyo criterio de seleccion es la excelencia. "De calidad museistica", dicen los organizadores.
Nicanor Araoz, Cruz Azaceta, Joaquin Torres Garcia, Luis Tomasello, Carlos Cruz-Diez, Gonzalo Fonseca, Wifredo Lam, Roberto Matta, Jose Gurvich, Jose Clemente Orozco o Eugenio Espinosa, entre muchos otros, estan representados. Cerca de 500 obras en total se exponen y estan a la venta, por precios que oscilan entre los 5.000 dolares (3.400 euros), para algunos artistas jovenes, hasta medio millon (340.000 euros), para obras importantes de los mas consagrados.
La feria es la faceta comercial de un fenomeno que junto a las grandes subastas y a exposiciones de primer nivel cristaliza en Nueva York un renovado interes por el arte de America Latina y trata de romper estereotipos. "La calidad de cada uno de los cuadros es excelente, los galeristas se han esmerado en traer lo mejor", comento Patricia Phelps de Cisneros, dueña de una de las principales colecciones de arte de la region. Segun la esposa del magnate venezolano de los medios Gustavo Cisneros, "los organizadores han sido muy exigentes en la seleccion, los montajes y la iluminacion. Esto es excelencia, excelencia, excelencia".
La feria 'Pinta' se suma a una muestra de arte conceptual organizada hasta el 8 de diciembre en la galeria Grey de la Universidad de Nueva York (NYU), a una exposicion preparada en el Moma y a las grandes subastas de la semana proxima. "Todos estos eventos sucediendo al mismo tiempo en Nueva York crean una gran sinergia, se alimentan entre si", comento Brian Sepe, director regional del banco de negocios Merrill Lynch.
Pero los galeristas buscan salir de la imagen consagrada desde hace decadas por las subastas de un arte latinoamericano, cuyas estrellas son artistas figurativos con color local que gustan en Estados Unidos como las figuras obesas del colombiano Fernando Botero o las sandias de artistas mexicanos. "Ese estereotipo que teniamos de lo que podia ser el arte latinoamericano se rompe en esta feria, que demuestra que hay movimientos paralelos igualmente validos", comento Cisneros, cuya coleccion integra la muestra de NYU.
La artista argentina Marta Minujin opino, por su parte, que "para el arte latinoamericano es importante porque es entrar en el mercado norteamericano y lograr que la palabra 'latino' desaparezca, porque el arte es universal". La reina argentina del arte pop dijo que la creacion de su pais "aporta vida y cambio. El arte esta en la calle, en toda la ciudad, fuera de los museos, el arte esta por todos lados". Zaia explico que "estamos en una sintonia de que hay un arte latinoamericano que normalmente no se conocia que es el abstracto, conceptual, geometrico, que es diferente al estereotipo folclorico".
El marchante argentino, que dirige la feria junto a Diego Costa Peuser y Mauro Herlitzka, dijo que ese sector del arte latinoamericano "tiene una calidad a nivel mundial y desde el punto de vista del mercado esta muy barato".
Por su parte, Brian Sepe comparo el fenomeno del arte latinoamericano al entusiasmo que estan suscitando los artistas chinos en el mercado mundial. En el caso de America Latina, dijo el experto de Merrill Lynch, "cada pais tiene su personalidad propia y cuando todos se juntan, se produce un poderoso mensaje artistico".
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