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El modo mas util de ayudar a Benedicto XVI es orar por el, explica su hermano, monseñor Georg Ratzinger.
En una entrevista, concedida a Zenit, monseñor Ratzinger explica que seguramente su hermano, en cuanto Papa, tiene sobre sus hombros un grave peso, pero que a pesar de ello tiene la certeza de no estar solo y de sentirse «sostenido por toda la Iglesia, por todos sus hermanos, por todos los fieles».
«Sabe que muchisima gente ora por el y sabe que tiene un angel de la guarda y tambien la proteccion de Dios, que lo eligio para esta tarea», añadio.
En efecto, confiesa, la mayor ayuda que se puede dar al obispo de Roma consiste en rezar por el «y sobre todo en afirmar y representar en el propio ambiente los estimulos proporcionados por el, y todo lo proclamado por el».
Monseñor Georg dijo recordar con alegria los dias transcurridos con su hermano, con motivo de su viaje apostolico a Baviera, del 9 al 14 de septiembre de 2006: «Sobre todo, debo decir que fui tratado en todas partes con gran atencion y de modo servicial. Me sentia sostenido por personas siempre dispuestas a ayudar, y encontre un gran clima de fiesta. El mal tiempo no me hubiera podido nunca molestar».
En aquella ocasion, el Papa reservo una jornada especial a sus afectos mas personales, con la visita a la casa de monseñor Georg en Ratisbona, a la casa de Pentling --donde vivio cuando fue profesor de la Universidad de Ratisbona--, y al cementerio de Ziegetzdorf, donde reposan los restos de sus padres (Maria y Joseph) y de su hermana, Maria.
En su detallada descripcion de los años de la infancia y de la juventud, pasados en la casa paterna, monseñor Georg Ratzinger, nacido en 1924 en Pleiskirchen, cerca del pueblo de Altötting, hizo hincapie en la profunda devocion que plasmo continuamente la vida de su familia.
La verdad de fondo, que siempre guio a los tres hermanos, añadio, es la que se encierra en el catecismo: «¿Por que razon estamos en la Tierra? Para que podamos dar gloria a Dios e ir al Cielo», dijo.
Joseph Ratzinger y su hermano Georg fueron ordenados el mismo dia, el 29 de junio de 1951. Pero sus caminos se separaron y monseñor Georg prosiguio su pasion por la musica, convirtiendose primero en maestro de Capilla en Traunstein y luego, en 1964, en director del coro de voces blancas de la catedral de Ratisbona.
En cuanto a su vocacion al sacerdocio, monseñor Georg Ratzinger recnoce que todo sucedio «de modo espontaneo»: «El terreno estaba preparado por una buena vida en familia, donde la fe era algo vivo».
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